Promotores buscan rescatar actividades como el trompo, las canicas y el papalote, pero denuncian falta de interés para impulsar talleres y festivales permanentes.
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- Mientras la tecnología gana cada vez más terreno entre niños y jóvenes, los juegos tradicionales continúan sobreviviendo gracias al esfuerzo de promotores y familias que buscan evitar que estas actividades desaparezcan de las nuevas generaciones.
Con más de 30 años dedicado a la promoción de juegos como el trompo, las canicas, el balero y el papalote, un impulsor de estas actividades lamentó que no existan programas permanentes para fomentar su práctica en parques, bibliotecas y espacios públicos.
Explicó que en diversas ocasiones ha planteado proyectos para llevar talleres a diferentes zonas de la ciudad e incluso organizar festivales que permitan acercar a los menores a estas actividades recreativas, pero las propuestas no han avanzado.
“Sigo visitando escuelas tratando de que no se pierda esta tradición. Los niños se interesan cuando ven jugar a otros, pero si nadie les enseña o no tienen acceso a estos juguetes, difícilmente los van a conocer”, comentó.
Señaló que actualmente existe una división casi equilibrada entre los menores que aún practican juegos tradicionales y aquellos que prefieren dispositivos electrónicos, situación que obliga a redoblar esfuerzos para preservar actividades que durante décadas formaron parte de la convivencia familiar.
Consideró que el papel de los padres es fundamental, ya que son quienes pueden acercar a sus hijos a este tipo de dinámicas que además de entretenimiento fomentan la convivencia, la actividad física y la creatividad.
Recordó también el caso de un menor de la comunidad de Cacahuatal, en Amatlán, que busca participar en competencias nacionales y para quien continúan gestionando apoyos con el objetivo de que pueda viajar a Guadalajara.
Finalmente, invitó a la población a participar en el torneo de juegos tradicionales que se llevará a cabo el próximo 27 de junio a las 9:00 horas en la Laguna del Porvenir, donde habrá competencias por categorías para niños, jóvenes y adultos.
El objetivo, dijo, es demostrar que los juegos tradicionales siguen vivos y que aún pueden convertirse en una alternativa de convivencia familiar frente al avance de las pantallas y el entretenimiento digital.
