De la redacción
El Buen Tono
Un juez federal en el estado de California ordenó ampliar a todo el territorio de Estados Unidos la prohibición para que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) realicen detenciones dentro de tribunales migratorios, lo que representa un revés para la política de deportaciones impulsada por el presidente Donald Trump.
La decisión fue emitida por el juez P. Casey Pitts, del Tribunal del Distrito Norte de California, quien extendió una orden previa que ya limitaba estas prácticas en una parte del estado. El fallo impide que agentes de ICE y de la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Migración (EOIR) esperen en pasillos de cortes migratorias para detener a personas que pierden sus procesos.
El magistrado argumentó que las políticas no contaban con justificación suficiente y las calificó como arbitrarias, en violación de la Ley de Procedimiento Administrativo.
Además, la resolución también restringe la práctica de mantener a migrantes detenidos por periodos prolongados en instalaciones de registro de ICE.
Estas acciones judiciales se enmarcan en el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas durante el actual mandato de Donald Trump, quien reactivó medidas que habían flexibilizado las restricciones en “lugares sensibles” como hospitales, escuelas, centros religiosos y tribunales.
El caso ha generado reacciones políticas. Desde el estado de Florida, el gobernador Ron DeSantis criticó la decisión a través de la red social X, señalando que se trata de una interferencia en la aplicación de las leyes migratorias.
El fallo podría ser apelado por el gobierno federal, lo que anticipa que el caso podría escalar hasta la Corte Suprema de Estados Unidos.
