

Agencias
Ciudad de México.– El exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, expone en su libro “Ni venganza ni perdón” presuntos vínculos entre Jesús Ramírez Cuevas, exvocero del Gobierno federal durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, y el empresario tamaulipeco Sergio Carmona Angulo, conocido como el “rey del huachicol”.
De acuerdo con el texto —consultado por Latinus—, documentos de inteligencia y testimonios refieren que Ramírez Cuevas habría sostenido reuniones con Carmona, empresario señalado por presunto contrabando de combustible, financiamiento ilícito de campañas y posibles nexos con redes del narcotráfico.
Carmona fue asesinado en noviembre de 2021 en una barbería de lujo en San Pedro Garza García, Nuevo León. Para entonces, su nombre ya figuraba en investigaciones y análisis como un presunto operador clave en el financiamiento electoral en el norte del país.
Según lo expuesto en el libro, informes reservados del Estado mexicano ubicarían a Ramírez Cuevas en distintos encuentros con el empresario antes de su asesinato. Fuentes citadas señalan que el exvocero habría facilitado acercamientos con figuras de Morena, entre ellas Mario Delgado y, según algunas versiones, con el entonces presidente López Obrador.
El texto también sostiene que, a través de Ramírez, se habrían gestionado reuniones estratégicas para respaldar económicamente campañas políticas relevantes, incluida la de Américo Villarreal, actual gobernador de Tamaulipas. Carmona, según estas versiones, habría sido una pieza importante en la estructura financiera del partido en estados como Tamaulipas, Sinaloa y Sonora desde 2018.
El ascenso empresarial de Carmona comenzó en 2015, tras el nombramiento de su hermano Julio en la aduana de Reynosa. A partir de entonces, habría desarrollado un esquema de “huachicol fiscal” basado en facturación falsa y empresas fantasma, que para 2020 presuntamente le permitió controlar una parte significativa del mercado ilegal de hidrocarburos en la frontera norte.
El libro también refiere que, días antes de su asesinato, Carmona habría comentado a personas cercanas que mantenía comunicación con autoridades estadounidenses, incluida la DEA, y que estaba proporcionando información sobre actores políticos mexicanos. Tras su muerte, su hermano Julio Carmona se trasladó a Estados Unidos, donde —según reportes— colaboraría con autoridades de ese país.
Asimismo, se menciona que en cortes de Nueva York y Texas el nombre de Jesús Ramírez Cuevas aparecería en documentos anexos a investigaciones relacionadas con lavado de dinero y financiamiento electoral; no obstante, hasta el momento no existen procesos judiciales formales en su contra.
Las acusaciones forman parte del contenido del libro de Scherer Ibarra y no han derivado, hasta ahora, en imputaciones oficiales por parte de autoridades mexicanas.
