Alejandro Solís
Columnista

Ser patio trasero de la casa grande dignificaría al conjunto de la propiedad, si fuera nuestra. Lo era, pero además de despojados, sometidos somos. 

Peor resulta cuando el invasor usa su trasero para guardar tiliches, desechos, cantera de materias primas, fuerza de trabajo barata y consumidora obligada de sus sobrantes chatarras. Todo se aprieta cuando la dependencia abruma, mas, cuando se adeudan al casero 12 billones de pesos que aumentan mil ciento y pico de millones de pesos al día.

#ConDineroYsinDinero Las relaciones de propiedad no son un chistorete, ni algo que dependa de consideraciones piadosas: equivalen a la marca del propietario en una sociedad que privilegia su concentración sobre los beneficios de su origen, la fuerza de trabajo.

De la propiedad e ingreso de cada quien depende su pensamiento y posición en el arco iris de la sociedad humana, en última instancia, y, sin importar su origen de cuna, ni sus sentimientos.

#TodoVale Si en la sociedad de consumo hay que pagar hasta para recibir, o, ver gotas caer en la frente de nuevos inquilinos de la comunidad de creencias, imagínese usted los montos que se juegan en cualquier transacción dineraria, como puede ser vender rutinas escolares, turísticas, comerciales, serviciales, recreativas y curativas.

#SeparandoSiameses En el verbo te podrán decir que han sido capaces de “apartar la economía de la política”. Pero eso solo es labia, pues –por ejemplo- no se puede separar el hidrógeno del oxígeno y pretender que siga corriendo agua. Ejemplos sobran. Analicemos uno muy cercano a la “política económica de Bienestar Sembrando Vida”.

Cuesta dos millones de pesos la siembra de un millón de pinos durante nueve meses en vivero especializado, ubicado a tres mil metros de altura sobre el nivel del mar. Cada uno sale a dos pesos.

Cuando la mata se trasplanta a la tierra donde ha de madurar, su precio sube de diez a veintidós pesos; dependiendo de las condiciones del terreno y su distancia del vivero.

En promedio, sume 18 pesos más para preservarla durante cinco años asegurando que plagas nocivas, chivas expiatorias falderas de enaguas bien puestas y gente pobre por hambre no se la coma, serruche o clave para venderla como ornato, leña, o, en forma de muebles y tarimas.

#MientoCuandoDigoQueNoMiento ¿Qué hace que algo nacido de buenas intenciones, sembrar vida, se complique tanto al punto de tener que invertirle -en promedio- 40 pesos por arbolito?, precio resultado de los costos acumulado de insumos, energía, fertilizantes, riego, transporte, limpieza de maleza, jornales de trabajo. Más las ganancias huachicoleras o no, que cada quien jale.

Cinco años de procurar una hectárea con 1000/1200 pinos de buena catadura, implica la disposición -por hectárea- de 40 millones de pesos; más o menos y a precios vigentes. Calcule Usted cuánto cuesta el programa moreno de sembrar un millón de hectáreas: ¿413?

¡Lástima que ya no somos selva virgen, ni matitas silvestres de calabacitas tiernas para auto-adoptarnos, sembrándonos y procurándonos en un rinconcito de nuestro primoroso jardín!

#ElVotoMásCaroDelMundo Aparte de penosas exhortaciones e informes exaltados (ya van tres de uno, sobre lo mismo), la administración del régimen de gobierno autodenominado “4ªT” no puede contra el muro de los intereses creados durante un siglo de domino del capital financiero, escudado por un Estado organizado a propósito, que, en México, propició la integración de una veintena de familias en círculos oligarcas, así como la formación de un sector de la clase muy bien acomodada: la llamada “mafia del poder”. Bandera preelectoral reducida a “chivas expiatorias”, algunas piezas han sido exhibidas.

Igual transitan los caminos del olvido y perdón, una vez pasada su utilidad distractora de masas, pues en la lógica de que todo es una mercancía, piezas maestras como Rosario Robles de la mercería mexicana de representantes populares, costaron al erario de entre 300 a cinco mil pesos por voto, cuando en su tiempo fueron electos a fin de sostener una gran mentira: la de ser un país libre y soberano.Si la pedrada electoral es de ese tamaño, imagine a cuanto miles de millones de pesos ha llegado la erogación dineraria histórica, para sostener el garlito de país democrático republicano. 

#ViendoQueNoSeEntendíaRepitió La organización de 90 millones de mexicanos potenciales votantes no se escapa a esa lógica de propiedad, donde, para el propósito de elegir representantes públicos a modo, se invierten miles de millones de pesos, que, a pesar de las buenas intenciones de lograr ahorros bajando gastos onerosos no se han podido reducir, por una sencilla razón de Estado.

Por ley, el Instituto Nacional Electoral, organismo autónomo, recibe prerrogativas por los noventa millones de mexicanos en edad de votar, que distribuye anualmente entre las fuerzas vivas organizadas entorno de la divisa de representatividad popular. 

En 2020, siete partidos registrados por el INE recibirán 5,239 millones de pesos: 273 millones más que el año pasando. Poniendo en crisis la política económica de “austeridad republicana”. 

#LosRepartidosPolíticosMexicanos Por lo visto, tener, disponer, dirigir un partido es un pingue negocio 

Ríos entintados corren dirimiendo si son partidos de Estado, electoreros, o de movimiento social. Todos tratan de parecer ajenos a decisiones tomadas fuera de sus asambleas, comités o direcciones, aunque la mayoría no logra quitarse el mote de ser, o haber nacido como simples y llanas empresas familiares, cruzadas con componendas de Estado para controlar gente.

Fracasados en su propósito de servir de comparsas durante la época del modelo neoliberal (1960-2010), por no haber sido capaces más que de legalizar la acumulación de capital en México, su grave defecto fue que no pudieron legitimar la injusta distribución de la riqueza favorable al 1% de la población. 

#¿CómoHumanizarLoNaturalmenteBestiario? Solamente de mentiritas se puede lograr el imposible de evitar que el negociante deje de mirar por sus incrementadas ganancias, sin importarle las condiciones de vida y trabajo de la gente que dice representar, y, últimamente, lograr que sea feliz, feliz, feliz, a pesar de su creciente pérdida patrimonial. 

De hecho: la 4ªT solo es un cuatro, para hacernos olvidar lo imposible de lograr la cereza de su primer sexenio: crecer al 4%. 

Por cortesías de Estado, CITYBANAMEX pronostica el miserable crecimiento del 0.2%, equivalente a 0.0%; lo cual indica que seguimos en terrible crisis recesiva, y, con la obsoleta planta productiva nacional quebrando.

En medio de esas verdades, morena resultó ser la instrumentación re-partida ideal de los intereses de siempre: acaso reciclados para parecer diferentes, sin dejar de ser más de lo mismo.

Seguramente sus problemas partidistas derivan en gran parte del dilema que resulta el control de sus ingresos y egresos, cruzado con la política de tener que ser un partido conductor de masas engarzadas con ilusiones electorales indicadas por la obligada política de Estado: ¡A pesar de la injusta distribución de la riqueza, democráticos seremos!