De la Redacción
El Buen Tono
Coscomatepec.- La explosión que se registró en un taller de pirotecnia, que dejó una persona muerta y dos más lesionadas, puso bajo cuestionamiento la actuación de las autoridades municipales y, particularmente, de Protección Civil, ante los señalamientos de habitantes de que todos conocían el funcionamiento del lugar, pero fueron omisas, lo que también es corrupción, para actuar.
El siniestro que se registró en la colonia Los Solares provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia y dejó al descubierto los riesgos que representa la fabricación o almacenamiento de pólvora o artefactos explosivos sin las condiciones de seguridad necesarias.
Aunque todavía corresponde a las autoridades determinar las causas del accidente y deslindar responsabilidades, el caso obliga a revisar si hubo omisiones en materia de inspección, prevención y vigilancia.
Habitantes acusaron que la población conocía el sitio, por lo que resulta necesario establecer si Protección Civil municipal tenía conocimiento de su funcionamiento, si realizó inspecciones, recibió reportes y detectó alguna condición de riesgo antes de la explosión.
También deberá esclarecerse si el inmueble contaba con los permisos y autorizaciones correspondientes para desarrollar actividades relacionadas con la pirotecnia y qué autoridades intervinieron en su supervisión.
El silencio del ayuntamiento que preside José Benjamín Armando Reyes Muñoz también genera cuestionamientos.
Hasta la tarde de ayer, la administración municipal se abstuvo de emitir un posicionamiento público sobre el fallecimiento de la persona en el sitio.
Mientras una familia enfrenta la pérdida de uno de sus integrantes, en las redes oficiales del ayuntamiento continúan apareciendo publicaciones sobre actividades municipales y eventos, pero nada de la explosión.
La administración deberá explicar qué sabía, qué hizo y qué medidas de prevención aplicó en torno al sitio donde ocurrió la explosión, que mató a una persona y dejó a otras heridas.
