De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- La regidora Nayibe Sacre González, publicó un comunicado en sus redes sociales en el que asegura actuar con “respeto, transparencia y responsabilidad”. La documentación oficial obtenida por este medio a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (folios 950546126000528 y 950546126000551) evidencia un doble discurso.
Reciente en sus redes sociales, afirma que las puertas de su oficina están abiertas para compartir “fotografías, oficios, informes y evidencias” de su gestión en el Centro de Salud Animal (antes Bienestar Animal).
Al ser cuestionada formalmente sobre sus acciones, la Regidora se escuda en excusas administrativas, niega tener los documentos que pregona en internet y se deslinda de las fallas operativas culpando al personal del Centro de Salud Animal.
La “supervisión” sin papeles
En su publicación de Facebook, Sacre afirma: “Personalmente, junto con mi equipo, realizo visitas sin previo aviso para supervisar las instalaciones y verificar las condiciones de los animales”. No obstante, cuando este medio le solicitó los reportes de supervisión, bitácoras o evidencia de dichas visitas, la funcionaria respondió textualmente: “No se cuenta con los documentales solicitados”.
Para justificar esta omisión, la Regidora argumenta que realiza las recomendaciones “en las reuniones de trabajo efectuadas con el Jefe del Centro”. Sin embargo, al pedirle las minutas de esas reuniones, su respuesta oficial fue: “Se han llevado a cabo las reuniones antes mencionadas sin que existan las minutas de trabajo solicitadas”. La Regidora asegura vigilar al Centro de Salud Animal, pero no posee un solo documento probatorio de esa vigilancia.
El deslinde de las multas y las quejas
El discurso de la funcionaria la pinta como una gestora comprometida que “atiende y canaliza reportes ciudadanos”. Sus propias respuestas a la Plataforma de Transparencia exponen otra realidad.
Al solicitarle el número de multas por maltrato impuestas en 2026, sus montos y el estatus de pago, la Regidora lavó sus manos de forma institucional: “El Reglamento para el Bienestar Animal es aplicado por el personal del Centro de Salud Animal… son ellos los encargados de su ejecución”. Sacre no sabe cuántas sanciones se han aplicado porque, según sus propios oficios, la documentación “obra en los archivos del Centro de Salud Animal”.
Lo mismo ocurre con la operatividad y las denuncias. Ante la falta de informes, la Regiduría Quinta respondió que “la información relativa a la operatividad, funcionamiento, quejas y denuncias obra en poder del Centro de Salud Animal”.
En su publicación, la Regidora justifica la falta de resultados por la “sobrepoblación acumulada”, pero sus propios informes entregados a Transparenci
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