De la Redacción
El Buen Tono
CÓRDOBA.- En medio de los cuestionamientos que enfrenta Sue Villegas por su condición de aviadora dentro del Ayuntamiento de Córdoba, nuevamente salió a relucir el episodio de 2025 en el que la actual edil suplente hizo público su distanciamiento de Luis Castillo y pidió no ser relacionada con los señalamientos que entonces pesaban sobre su esposo.
El antecedente vuelve a tomar fuerza precisamente cuando la imagen política de Villegas se encuentra nuevamente bajo cuestionamientos, particularmente por las acusaciones de que cobraría en la nómina municipal sin cumplir con sus funciones.
Durante el proceso electoral de 2025, Villegas habría anunciado su separación de Castillo y expuestos motivos personales relacionados con la ruptura. Al mismo tiempo, pidió que cualquier señalamiento contra su entonces esposo fuera tratado por las autoridades correspondientes y que ella quedara completamente al margen.
La postura le permitió marcar distancia públicamente en un momento en que buscaba mantener su imagen dentro del escenario político y evitar que los cuestionamientos contra Castillo terminaran afectando su proyecto electoral.
Sin embargo, posteriormente ambos retomaron públicamente su relación y volvieron a mostrarse juntos con normalidad, dejando atrás la separación que había sido expuesta durante la campaña.
Ahora, con los nuevos cuestionamientos sobre su desempeño como funcionaria y las críticas relacionadas con su presunta falta de presencia laboral, el episodio vuelve a colocarse sobre la mesa.
En redes sociales nuevamente han aparecido comentarios de mujeres que retoman señalamientos que desde años anteriores han circulado contra Castillo. Villegas habría respondido calificándolos como calumnias y bloqueando algunos perfiles que la cuestionaron.
El punto que genera dudas no es solamente la relación sentimental de la funcionaria, sino el cambio de postura entre 2025 y 2026: primero un deslinde público y una separación; posteriormente, el regreso de la pareja y una defensa frente a quienes vuelven a abordar el tema.
Las acusaciones difundidas en redes sociales contra Castillo no representan, por sí mismas, una responsabilidad legal acreditada. Cualquier señalamiento sobre posibles delitos tendría que ser investigado por las autoridades y, en su caso, determinado mediante los procedimientos correspondientes.
Lo que sí permanece como antecedente es que la propia Villegas habría solicitado en 2025 no ser relacionada con los cuestionamientos hacia su esposo, mientras que ahora vuelve a enfrentar preguntas sobre aquella separación y las razones por las que posteriormente retomaron su relación.
El episodio cobra relevancia nuevamente en medio de la controversia por su presunta condición de aviadora, pues la funcionaria enfrenta el reto de explicar no solamente su situación dentro del Ayuntamiento, sino también las distintas posturas que ha asumido públicamente para proteger su imagen política.
