

La administración pasada de Juan Martínez Flores y la síndica Vania López González dejaron una deuda millonaria y juicios pendientes por $40 MDP. Hoy Manuel Alonso Cerezo prioriza su imagen en redes sobre la atención de las urgencias ciudadanas.
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Veracruz — En un juego de negocios que sólo ellos sacan provecho, la clase política local ha convertido la administración pública en un circuito cerrado de favores, deudas y simulaciones. La administración 2022-2025, encabezada por Juan Martínez Flores y fiscalizada por la entonces síndica Vania López González, entregó al municipio una herencia envenenada: cuentas públicas aparentemente ordenadas, pero sostenidas sobre una deuda de largo plazo por $61.75 millones de pesos y una bomba de tiempo judicial por $40 millones en juicios laborales y civiles.

En tanto la ciudadanía exige obras, servicios y transparencia, las autoridades parecen más preocupados por sus compromisos políticos internos, la proyección de imagen y la perpetuación en cargos públicos.
LA DEUDA QUE NADIE ASUME: EL LEGADO OPACO DE JUAN MARTÍNEZ Y VANIA LÓPEZ.
Los documentos oficiales, supervisados y firmados por Vania López González como máxima autoridad fiscalizadora, revelan que, tras el disfraz de un superávit operativo, se esconden decisiones que hipotecan el futuro:

· Una deuda pública de $42.45 millones en obligaciones a largo plazo.
· Juicios pendientes por $39.96 millones, un riesgo latente que podría descapitalizar al ayuntamiento en cualquier momento.
· Un presupuesto no ejercido de $17.5 millones, muestra clara de la simulación en la ejecución de programas que nunca llegaron a la población.
