

De la redacción
El Buen Tono
La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó este miércoles un segundo medicamento oral de toma diaria para el tratamiento de la obesidad y otras enfermedades relacionadas con el peso, en un proceso acelerado de autorización.
El fármaco, llamado orforglipron, pertenece al grupo de medicamentos GLP-1, la misma categoría que tratamientos ampliamente utilizados como Ozempic y Wegovy. La nueva píldora será comercializada bajo la marca Foundayo por la farmacéutica Eli Lilly and Company y se prevé que comience a distribuirse desde el próximo lunes.
La aprobación se realizó bajo un nuevo esquema de revisión rápida impulsado por la administración del presidente Donald Trump, diseñado para reducir los tiempos de autorización de medicamentos. La agencia indicó que el proceso tomó alrededor de 50 días.
En cuanto a los costos, la empresa señaló que las personas con seguro médico podrían acceder al tratamiento desde 25 dólares mensuales con una tarjeta de descuento, mientras que para quienes no cuenten con este beneficio el precio oscilará entre 149 y 349 dólares al mes, dependiendo de la dosis.
El orforglipron actúa de manera similar a los inyectables GLP-1, imitando una hormona que regula el apetito y la sensación de saciedad. Sin embargo, su ventaja es que se trata de una molécula pequeña que puede tomarse diariamente sin restricciones alimenticias, a diferencia de otras opciones orales del mercado.
Actualmente, la competencia en este sector incluye la versión oral de Wegovy desarrollada por Novo Nordisk, la cual ha impulsado más de 600 mil recetas en Estados Unidos desde su autorización en diciembre.
En ensayos clínicos con más de tres mil adultos con obesidad, los pacientes que recibieron la dosis más alta del medicamento lograron una reducción promedio del 11.2% de su peso corporal, equivalente a unos 11.3 kilogramos en un periodo superior a 16 meses. En contraste, el grupo placebo registró pérdidas menores al 2.1%.
El estudio, publicado en el New England Journal of Medicine, también reportó mejoras en indicadores como la circunferencia de cintura, presión arterial, triglicéridos y colesterol.
Sin embargo, los resultados aún se mantienen por debajo de los efectos observados con inyectables como Zepbound, que ha mostrado pérdidas promedio del 21%, y Wegovy, con alrededor del 15%.
En términos de efectos secundarios, entre el 5% y el 10% de los participantes suspendieron el tratamiento debido principalmente a molestias gastrointestinales, una cifra superior al grupo placebo.
Una encuesta del grupo Kaiser Family Foundation estima que aproximadamente una de cada ocho personas en Estados Unidos ha utilizado medicamentos GLP-1 inyectables, aunque el alto costo sigue siendo una de las principales barreras de acceso.
La llegada de esta nueva píldora representa un paso más en la competencia global por tratamientos contra la obesidad, un mercado en rápida expansión y con creciente demanda en el sistema de salud estadounidense.
