

Nayeli Ríos
El Buen Tono
Córdoba.- A ocho días de haber llegado a la presidencia municipal, Manuel Alonso Cerezo ha quedado exhibido por su incapacidad para frenar el ambulantaje desbordado que domina las afueras del mercado Revolución, donde el caos persiste sin regulación, autoridad ni estrategia clara, reflejando un inicio de administración marcado por la inacción y la corrupción.
Si bien el problema fue heredado del gobierno encabezado por Juan Martínez Flores, el nuevo edil ha optado por la simulación, limitándose a realizar recorridos para la fotografía oficial, mientras banquetas, accesos y vialidades continúan invadidas ante la ausencia de operativos, acuerdos o decisiones que pongan orden en una de las zonas más conflictivas del municipio.
El abandono institucional viene de tiempo atrás, pues durante la pasada gestión el entonces regidor del ramo, Erick Alberto Gasca Morales, tampoco realizó acción alguna para contener el crecimiento del comercio informal, dejando un escenario colapsado que hoy nadie asume ni enfrenta con responsabilidad.
La desorganización interna se agrava al desconocerse quién encabeza actualmente el área de Comercio, mientras la regidora tercera y presidenta de dicha comisión, Glorisel Ixmatláhua Rodríguez, evade entrevistas y admite desconocimiento del tema, confirmando que el descontrol no sólo domina las calles, sino también la estructura del propio ayuntamiento.
