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De la redacción
El Buen Tono

La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del crimen organizado más buscado de México, generó cobertura internacional inmediata. Mientras los medios locales documentaban la violencia y los narcobloqueos, agencias y diarios de Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia ofrecieron enfoques que iban desde la celebración por el golpe al crimen organizado hasta la alerta por la estabilidad regional.

En México, medios como Infobae y El Universal destacaron el éxito operativo y el impacto simbólico de la caída del capo, enfatizando que fue un logro de soberanía nacional y no un favor a Estados Unidos. La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la calma, subrayando que la mayoría del país operaba con normalidad pese a los disturbios.

En Estados Unidos, la cobertura reflejó la dualidad de la relación bilateral: celebración por la derrota del crimen organizado y alerta máxima para ciudadanos en zonas fronterizas. El subsecretario de Estado Christopher Landau destacó: “Los buenos somos más que los malos”, mientras la Embajada emitía advertencias para resguardarse en varios estados.

En Europa y Asia, medios como BBC, DZRH y The Indian Express optaron por un tono sobrio e informativo, centrado en hechos confirmados y la cooperación bilateral, mientras que en Sudamérica, La Tercera destacó la relevancia geopolítica y la reacción de Washington. En Canadá, CityNews Halifax advirtió sobre posibles ataques similares a los de Colombia en los años 90, reflejando preocupación por la seguridad de los viajeros.

A nivel global, un consenso surge: la muerte de “El Mencho” representa un golpe histórico al crimen organizado en México, pero el futuro sigue siendo incierto. La falta de un sucesor claro y la posible guerra interna entre grupos delictivos mantiene en alerta a gobiernos y ciudadanos, mientras el país observa cómo el legado de violencia del capo continúa generando consecuencias.

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