

De la redacción
El Buen Tono
El gobierno de Bolivia anunció la aplicación de medidas de control y restricción migratoria contra funcionarios, exfuncionarios y otros actores vinculados al Ejecutivo venezolano, en respuesta a la grave crisis institucional que atraviesa Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería boliviana informó que estas disposiciones impedirán el ingreso al país de personas relacionadas con estructuras de poder señaladas por violaciones sistemáticas a los derechos humanos y por el deterioro democrático en Venezuela. Las autoridades señalaron que la decisión se basa en el colapso del Estado de derecho y la ruptura del orden constitucional en esa nación sudamericana.
El Ministerio de Exteriores precisó que las medidas se aplicarán conforme a los procedimientos de evaluación y verificación establecidos en la normativa nacional e internacional vigente, y reiteró la disposición de Bolivia para coordinar acciones con la comunidad internacional en favor de la protección de la población civil venezolana.
La decisión boliviana ocurre luego de que Estados Unidos ejecutara una operación militar en Caracas y en varios estados de Venezuela durante la madrugada del sábado, que incluyó bombardeos y derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. De acuerdo con el gobierno cubano, los ataques dejaron un saldo de 32 militares isleños muertos.
Tras su detención, Maduro fue trasladado a Estados Unidos, donde pasó la noche en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una prisión federal de alta seguridad. Está previsto que este lunes comparezca ante un tribunal federal de Nueva York, en lo que será su primera audiencia judicial en territorio estadounidense.
Luego de los hechos, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma como presidenta encargada del país, una decisión que fue respaldada por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, quien asumió el cargo el pasado 8 de noviembre, afirmó que su gobierno está del lado de la democracia y sostuvo que la salida a la crisis venezolana debe basarse en el respeto al voto popular. Con esta postura, Paz marcó distancia del gobierno de Maduro, con el que mantuvieron afinidad política los expresidentes Evo Morales y Luis Arce.
