

EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- El dominio de Juan Tress que ejerce sobre el transporte público de Córdoba encuentra en impunidad. La permisionaria Giovanna Tress Rodríguez, titular de la conflictiva Línea 8 de Marzo -una de las más señaladas en el registro oficial de quejas-, así como otros operadores del mismo clan familiar, operan bajo la sombra de una protección que parece emanar directamente del Congreso local: El diputado Juan Tress Zilli.

Esta flagrante colisión de intereses, donde el supuesto regulador es parte de la familia de los regulados, explica la impunidad con la que actúan estas líneas y la parálisis de las autoridades para aplicar sanciones verdaderamente efectivas.
El oficio SSP/DGTE/DG/023/2026 revela que durante 2025 se atendieron 94 quejas, siendo las rutas San Román, Sabana Larga y 8 de Marzo algunas de las más señaladas. Al revisar la lista de permisionarios citados en dichas quejas, el nombre Tress aparece de manera persistente: Jesús David Tress Escamilla (operador de las rutas Sabana Larga, Dorados, Lentail, Palotal), Giovanna Tress (de Autobuses 8 de Marzo) y José Toribio Tress Zilli (de La Luz Francisco y Madero y Autobuses 13 de Mayo). Esta concentración de quejas en un mismo grupo familiar sugiere una red de influencia y control sobre numerosas rutas clave en la ciudad, un hecho que los usuarios perciben como un monopolio de facto que opera con impunidad.

Esta impresión de un control mafioso se refuerza con la experiencia directa de los ciudadanos. Un testimonio reciente en redes sociales detalla un acto de intimidación en la ruta 3 San Román, donde un chofer, presuntamente bajo la órbita de este mismo grupo, amenazó y tomó fotografías a una pasajera por negarse a pagar un aumento no autorizado.


