De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver. — En la calle 47 entre Avenida 13 y la carretera Córdoba-Amatlán, colonia Obrera Lázaro Cárdenas, un perro pasa sus días amarrado, sin acceso a sombra ni refugio efectivo. Vecinos han documentado esta situación con fotos y videos; al acudir a la Regiduría Quinta, encabezada por Nayibe Sacre, con la esperanza de que una autoridad municipal actuara: le dieron números de teléfono. Nada más.
Pero la sordera no es exclusiva de la regiduría. También hizo gestiones ante el Centro de Salud Animal y la Jefatura de Bienestar Social, que dirige Denisse Lira Tosqui. Esta última, muy activa en redes sociales presumiendo su imagen y su supuesta vocación de servicio, no ha mostrado la misma eficacia en el mundo real. El perrito sigue ahí, inundándose cada noche de lluvia, sin que ninguna de esas instancias mueva una sola patrulla de bienestar animal
La mascota amarrada a una casita, con techo que apenas cubre el espacio interior, se convierte en horno bajo el sol y en charca cuando llueve. Come solo cuando los dueños —que operan un taller de herrería en el predio— deciden aparecer.
Lo más irónico: el propio dueño del perro no muestra interés, y el ayudante del taller responde con gestos de evasiva. Las autoridades, por su parte, tienen el mismo nivel de compromiso. Los ciudadanos ya hicieron su tarea: reportaron, entregaron evidencia, acudieron personalmente. La regiduría, la salud animal y la jefatura de bienestar social aprobaron el curso “Cómo no hacer nada con excelencia”.
