

De la redacción
El Buen Tono
Ciudad de México – Nicolás Larcamón, entrenador argentino del Cruz Azul, estuvo en el centro de la polémica después del empate 1-1 ante el FC Mazatlán en el estadio El Encanto. Al finalizar el encuentro, Larcamón se acercó a la terna arbitral para despedirse de mano, pero la asistente Karen Díaz decidió no estrechársela, lo que generó especulaciones sobre posibles insultos o amenazas.
Según el periodista David Medrano, durante el partido Larcamón gritó varias veces: “¡Qué malos son!”, refiriéndose a los árbitros. La asistente Díaz se acercó para pedirle mesura, mientras que el auxiliar Javier Berges coincidió con el estratega sin llegar a insultar, por lo que no se asentó ninguna falta en la cédula arbitral.
Aunque no hubo sanción para Larcamón ni para Berges, la decisión de Karen Díaz de negarse a darle la mano le valió respeto dentro de su gremio y de buena parte del público, tras enfrentar la constante presión del entrenador durante el cotejo.
