Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.— En medio de una creciente desesperación, Margarita Viveros Caballero alzó la voz para denunciar lo que calificó como una injusticia prolongada contra su hijo, Jesús Viveros, quien permanece privado de su libertad en el penal de Amatlán sin que hasta el momento exista una sentencia firme en su contra.
“Mi hijo tiene hoy mil 215 días privados de su libertad, que son 3 años, 4 meses. Hasta el momento no hay avance”, declaró la madre. Aseguró que la Fiscalía tiene pruebas de la inocencia de Jesús, incluyendo una grabación de una cámara de seguridad, pero las audiencias se han postergado constantemente y se le ha negado la libertad. Por ello, hizo un llamado directo a la gobernadora Rocío Nahle García para que intervenga en el caso.
Es de recordar que a Jesús Viveros se le vinculó con el homicidio de la maestra Verónica Fernández, ultimada por una mujer afuera del Centro de Atención Múltiple (CAM) 15, en la colonia Benito Juárez, en febrero de 2023. La madre sostuvo que su hijo es un empresario honrado, con arraigo familiar, y que las pruebas que lo exculpan están en poder de la Fiscalía desde el principio. “Cerca de la casa de ustedes está la casa de mi hijo, y hay una cámara de una escuela donde perfectamente se ve que mi hijo estuvo en su oficina trabajando. Él no pudo estar en el lugar donde se cometieron los hechos”, destacó.
Asimismo, cuestionó el constante aplazamiento de las audiencias. La más reciente, programada para las 6 de la tarde, fue cambiada a las 10 de la mañana y luego nuevamente diferida, lo que ha ocasionado que el caso se prolongue. Denunció que, en febrero pasado, durante una audiencia, la ley obligaba a dejar en libertad a su hijo al no comprobarse su culpabilidad; sin embargo, se le impusieron 10 meses más de prisión preventiva. “Por ley, al no comprobársele nada, tenía que haber quedado libre. Y no, le dieron 10 meses más de prisión”, reiteró.
La madre también señaló a la familia de la presunta homicida, identificada como hija del doctor Salmerón Paredes y de Irma Yvon Salmer, a quienes acusó de llevar una vida normal mientras su hijo permanece encarcelado.
Aseguró que ellos saben dónde se encuentra su hija, pero no han sido llamados a declarar. Finalmente, Margarita Viveros hizo un llamado a la gobernadora Rocío Nahle García para que tome cartas en el asunto y exija que se presenten pruebas contundentes.
