De la Redacción
El Buen Tono
Orizaba.- Cinco meses lleva Leonel, el león nacido en la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) Citlaltépetl, encerrado en los toriles del Coliseo La Concordia, después de sufrir una agresión, una infección por gusano barrenador y secuelas que habrían afectado su capacidad auditiva y equilibrio. Desde su traslado, el Ayuntamiento de Orizaba no ha informado públicamente y con detalle sobre su evolución, tratamiento o condiciones actuales.
Leonel nació en 2022 dentro de la propia UMA y llegó a convertirse en mascota de la Universidad Anáhuac. Sin embargo, el 16 de febrero fue agredido en la frente por uno de los felinos con los que había convivido. De acuerdo con el seguimiento realizado al caso, la alimentación de los grandes felinos habría sido reducida hasta en 50 por ciento durante este año, situación que debería ser aclarada mediante criterios veterinarios y técnicos, particularmente por sus posibles efectos en la convivencia y condición física de los ejemplares.
Las lesiones sufridas por Leonel se infectaron y posteriormente presentó gusano barrenador, por lo que fue trasladado al Coliseo La Concordia. Desde entonces permanece aislado, lejos de la vista pública y sin que exista información suficiente sobre el tratamiento recibido, su alimentación, supervisión veterinaria o las condiciones en que permanece confinado. La situación coloca nuevamente bajo escrutinio el manejo de los animales de la UMA y las decisiones adoptadas durante la actual administración.
La responsabilidad de informar corresponde a la coordinadora de la UMA, Brenda Abaroa Ortiz, y al alcalde Hugo Chahín Kuri. Ambos deben explicar qué medidas se tomaron para garantizar el bienestar del felino y por qué lleva cinco meses apartado. Ante la falta de información, resulta necesaria una inspección de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente para determinar si existieron omisiones y verificar que las condiciones de manejo y bienestar cumplan con las obligaciones aplicables. Cinco meses en el abandono no pueden convertirse en cinco meses de silencio.
