Zongolica.- A 48 horas de haber tomado el Juzgado Mixto de Primera Instancia, abogados y ciudadanos de Zongolica liberaron sus instalaciones, con la promesa de que el juez Roberto Garcés Martínez estará a prueba tres meses, así como bajo estricto control y vigilancia del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

Los abogados, firmaron una minuta de acuerdos, entre las que destaca, “amarrarle las manos” al sucesor de Ricardo Jaramillo Palomino, sobre todo para evitar que se enriquezca sesgando las sentencias a los ciudadanos.

Asimismo, se acordó que el TSJE se desista de las supuestas denuncias que se interpondrían en contra de los incitadores del movimiento, alegando una supuesta obstrucción de ley.

Este juez, según consta en el Instructivo de Responsabilidad 30/2012, fue inhabilitado y sancionado económicamente por el Consejo de la Judicatura a su paso por el Distrito Judicial de San Andrés Tuxtla, debido a una mala interpretación de leyes.

El mismo tribunal que le siguió la pista de sus malas mañas y desconocimiento de la ley, será quien revise mensualmente las actividades del juez, que finalmente, despachará en las oficinas de Zongolica.

Además de honestidad, los abogados integrantes de la Sociedad de Abogados Cuauhtémoc, solicitaron respeto para las personas en general y otras adecuaciones al Juzgado, para que ellos puedan desempeñar mejor sus funciones.

Y aunque Garcés Martínez arrastra un pasado obscuro y cargado de corrupción, al igual que Ricardo Jaramillo Palomino, los abogados aseguraron que hoy más que nunca estarán al pendiente de sus actividades, en afán de que sus prácticas queden en el olvido.

Los abogados solicitaron al presidente del TSJE, el magistrado Alberto Sosa Hernández, sea precisamente el cuerpo colegiado de este órgano quien revise minuciosamente el desempeño de esta persona, para evitar nuevos actos de corrupción al interior de esta instancia judicial.