Adriana Estrada
EL BUEN TONO
Orizaba.- Casi tres meses necesitó el Ayuntamiento de Orizaba para hacer algo que un juez federal ya le había ordenado. Este jueves, finalmente comenzaron las labores de limpieza artesanal del humedal del Chirimoyo, después de casi 90 días de espera y en medio de la presión de vecinos y defensores del ecosistema.
La orden judicial estableció claramente que la limpieza debía realizarse de manera artesanal, sin maquinaria dentro del humedal, además de implementar medidas de seguridad para los trabajadores y mantener un trabajo efectivo y constante que permitiera obtener resultados. Sin embargo, durante ese tiempo el lirio acuático continuó proliferando y afectando el equilibrio ecológico de la zona.
Para los defensores del Chirimoyo, el retraso representa una muestra de negligencia institucional y evidencia la falta de voluntad política para atender oportunamente un mandato judicial y proteger un ecosistema considerado vital. Mientras el Ayuntamiento se tomaba su tiempo, el daño ecológico se acumulaba y una intervención que pudo comenzar mucho antes terminó llegando prácticamente a empujones.
Ahora los vecinos estarán vigilantes de cada movimiento. Recordaron que la resolución federal prohíbe introducir maquinaria pesada al humedal y que hacerlo representaría una violación directa de la orden judicial. También advirtieron que está prohibido el desmonte, por lo que deberá preservarse la vegetación nativa y evitarse la tala o remoción de especies que forman parte del ecosistema.
La vigilancia también alcanzará las condiciones laborales de quienes realizan la limpieza manual, pues la resolución establece el uso de medidas de seguridad para los trabajadores. Los defensores dejaron claro que el inicio de las labores no debe presentarse como un triunfo del Ayuntamiento, sino como el cumplimiento tardío de una obligación que tuvo que ser exigida mediante la vía judicial y la presión social.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
