

De la redacción
El Buen Tono
Con un partido sobrio y eficaz, el Liverpool derrotó 2-0 al Olympique de Marsella como visitante en el Estadio Vélodrome, en duelo correspondiente a la séptima jornada de la Champions League, resultado que le permitió sellar su clasificación a la siguiente fase del torneo continental.
Pese a llegar con dos derrotas en sus últimos cinco encuentros y con un registro similar al del conjunto francés, el equipo de la Premier League supo gestionar el partido y marcar diferencias en los momentos clave. Este nuevo formato de la Champions, corto y exigente en su fase inicial, coloca ahora a los Reds en el cuarto lugar de la tabla, mientras que el Marsella quedó relegado a la posición 19.
Liverpool apostó en ataque por Mohamed Salah y Hugo Ekitike, bien acompañados por Dominik Szoboszlai y Florian Wirtz por las bandas. El Marsella intentó contenerlos con un esquema 4-4-2, pero sufrió en la media cancha y generó poco peligro al frente. Timothy Weah fue el hombre más insistente en ataque para los locales, aunque sin el peso suficiente para cambiar el rumbo del encuentro.
La diferencia llegó gracias a la calidad individual. Szoboszlai abrió el marcador con un tiro libre raso que sorprendió a la barrera y al arquero. Más tarde, una incursión por derecha de Jeremie Frimpong terminó en un centro violento que el portero Gerónimo Rulli desvió hacia su propia portería para el segundo gol del Liverpool.
Con el partido controlado y el Marsella desordenado en defensa, los Reds aprovecharon los espacios. En tiempo agregado, Cody Gakpo, quien había ingresado de cambio al minuto 79, sentenció el duelo tras un contragolpe.
Con este triunfo, el Liverpool aseguró su presencia en los octavos de final de la Champions League y, como mínimo, su lugar en la ronda de play-off, en un escenario donde varios equipos permanecen empatados en puntos en la zona media de la clasificación.
