

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- En medio de un contexto marcado por la violencia, la inseguridad y la indiferencia social, el obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, llamó a los fieles a no permanecer “ciegos” frente al mal que afecta a la sociedad y a comenzar la transformación desde el interior de la familia. Durante la misa en la Catedral de San Miguel Arcángel, señaló que incluso en momentos difíciles es posible percibir la presencia de Dios si existe disposición espiritual.
En su mensaje de Cuaresma advirtió que muchas voces, sobre todo en plataformas digitales, confunden el bien y el mal, por lo que pidió discernir a la luz de la palabra de Dios. Cuestionó la “ceguera social” que impide reconocer la violencia e inseguridad, problemas que muchas veces surgen en el núcleo familiar por falta de diálogo.
El obispo exhortó a fortalecer la comunicación en los hogares y fomentar valores como el cuidado del entorno y la atención a las necesidades afectivas, recordando que la violencia suele comenzar en casa.
Durante la celebración utilizó vestimenta rosa, distintivo del Domingo de Laetare, que simboliza esperanza y anticipa la Pascua. Este color se emplea sólo dos veces al año: en Laetare, durante la Cuaresma, y en Gaudete, en Adviento.
