Orizaba.- En la catedral de San Miguel Arcángel, siguen llegando feligreses para que les bendigan su Palma como es costumbre en el Domingo de Ramos, sin que un sacerdote se encuentre en el lugar para tal efecto, en esta ocasión la misa que preside el obispo de la diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, se realizó en otro punto y se transmite a través de redes sociales y canales tradicionales de comunicación.
Las puertas de la iglesia permanecen abiertas y la entrada es restringida en las rejas.

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