

Fortín.– Mas de dos mil visitantes se espera recibir en el panteón municipal de Fortín de las Flores este 2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos, elegido para dedicárselo a aquellas personas que ya no están entre nosotros, ya que según la creencia mexicana, es que los muertos regresan de ultratumba, para estar entre los vivos, por lo tanto se les recibe con una ofrenda en la que se colocan productos de su gusto.
Según la tradición, todo inicia desde el 28 de octubre, día en que llegan las almas de las personas que hayan muerto ahogadas, hoy 29 de octubre llegan las almas de los que hayan muerto por accidentes, asesinatos, tragedias o alguna forma violenta.
Mañana 30 llegan las almas de todos los niños que están en el limbo, el 31 de octubre llegan las almas de todos los niños muertos, el 1 de noviembre las almas de todos los adultos muertos a las doce del día, para el 2 de noviembre regresan todas las almas al lugar de los muertos, al Mictlan.
En Fortín, se alista el camposanto para recibir a más de dos mil visitantes, muchos proveniente de otras ciudades que dedican este día a sus difuntos. Aún cuando se trata de un día de recordar a quienes ya no están en vida, también es el momento para que broten los historias de terror, que ponen los pelos de punta a quienes las escuchan.
EL PANTEONERO FANTASMA
Jorge Huitle García, ha laborado por cuatro años dentro del panteón de Fortín, y bien recuerda que hace dos años aproximadamente llegó una señora de la tercera edad, no muy conocida por el rumbo. Relata que la vieron entrar hasta perderla de vista, situación a la que le restaron importancia al considerar que visitaba a un familiar.
Poco después, observaron que venía de regreso, se detuvo frente a la caseta de vigilancia, en donde sólo estaban él y su compañero, para agradecerles por la ayuda de un trabajador o panteonero que la auxilió en la limpieza de la tumba.
“Lo extraño, es que la señora entonces se refería a un tercer empleado, siendo que en este panteón sólo han laborado dos personas y ninguno de ellos había hecho las labores de limpieza”, dijo.
Consientes de que no había un tercer empleado, insistieron en sacar a la señora de su error, pues no había un tercer empleado, ante la seguridad de la dama de que la tumba de su pariente había sido limpiada trató de convencer a los trabajadores describiendo a este supuesto panteonero.
– Sí, un señor chaparrito, gordito que salió de acá de la oficina me llevó él mismo y me limpió la tumba (dijo la señora).
– Aquí no hay nadie así, sólo estamos yo y mi compañero (respondió el panteonero).
– Si me limpiaron mi tumba (insistió la dama).
Ante lo increíble de la situación, ambos panteonero acompañaron a la mujer a buscar a esta persona que no encontraron, no obstante la tumba estaba totalmente limpia, indicó el entrevistado.
Después de lo ocurrido, a esta persona no la volvieron a ver dijo, Huitle García hasta un año después que volvió para visitar a su difunto, y relató que todo ese tiempo estuvo cerca de la muerte con una grave enfermedad.
CUENTA LA HISTORIA
En un recorrido por el panteón de Fortín, se logra ver una peculiar tumba que se ha hecho famosa con el nombre de la “tumba del perro”. Se relata que el pasado 11 de mayo del 2013 falleció Alexis Castro Guerra a sus cortos 13 años, su mascota que era su inseparable amigo, lo acompañó hasta la tumba, se cuenta que ahí permaneció al lado del menor durante varios días.
Asimismo, otra tumba que llama la atención es la de Ángel Viñas, la cual es adornada con juguetes, dulces y agua para el angelito que partió a su corta edad, un 23 de enero de 1999, en lugar de flores sus familiares colocan todo lo relacionado a un pequeño, y cada cumpleaños, le llevan su pastel y ahí lo comparten para festejarlo.
Celia Díaz García
El Buen Tono
