

DE LA REDACCIÓN
El Buen Tono
CÓRDOBA.– Lo que hoy padecen vecinos de la colonia Paraíso y del resto de la ciudad no es solo una crisis de recolección: es consecuencia de un sistema de corrupción enquistado en el manejo de los residuos, donde la basura dejó de ser un problema sanitario para convertirse en un negocio multimillonario en manos de unos cuantos.
Mientras las calles están saturadas de desechos, malos olores y fauna nociva, en el sistema de limpia pública opera lo que colonos y trabajadores describen como una auténtica mafia que beneficia directamente al alcalde Manuel Alonso junto al titular de Servicios Municipales, René Burguete.
De acuerdo con testimonios, los recolectores separan desde los camiones residuos con valor comercial: plástico, cartón, aluminio, fierro y otros materiales. Estos son vendidos posteriormente a centros chatarreros y de reciclaje, generando ganancias que no ingresan a las arcas municipales, sino que se reparten en una red de cuotas y moches.
El esquema se agrava en el centro de transferencia de la colonia Paraíso, donde se permite el ingreso de pepenadores externos que realizan la separación de los materiales. A cambio, deben pagar una cuota para operar. Como resultado se llevan todo lo que puede reciclarse. Solo quedan residuos sin valor y líquidos lixiviados. La basura que se transporta a otros puntos es inservible.
Se genera doble daño: Se pierden millones de pesos en materiales que podrían monetizarse legalmente. Aumentan costos de traslado, uso de maquinaria, combustible, refacciones y nómina, ya que se mueve basura que no tiene ningún aprovechamiento.
DAÑO PATRIMONIAL Este modelo provoca daño patrimonial de millones de pesos al año, dinero que podría destinarse a servicios públicos, infraestructura o programas sociales, pero que termina en manos de funcionarios y operadores del sistema de limpia. Este patrón no es nuevo. En la Ciudad de México, investigaciones periodísticas han documentado cómo líderes de pepenadores llegaron a acumular fortunas, lujos y poder político tras el control de la basura, demostrando que este negocio es altamente rentable cuando se maneja desde la corrupción e impunidad. En Córdoba, vecinos advierten que se replica el mismo modelo.
CRISIS SANITARIA
La colonia Paraíso vive hoy una emergencia sanitaria: Cerca de 2 mil 310 personas, distribuidas en 664 viviendas, conviven con montañas de basura que se han convertido en focos de infección.
