JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

Yessica Martínez
El Buen Tono

Ixtaczoquitlán.- La contaminación del manantial de Cuautlapan por ácido sulfhídrico representa una emergencia ambiental que rebasa el ámbito municipal y exige la intervención directa de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). Así lo advirtió el biólogo Guillermo Montealegre Quintero, consultor ambiental de la zona centro de Veracruz, al señalar que el daño pone en riesgo no sólo a la comunidad, sino a toda la región.
El especialista explicó que, al tratarse de un cuerpo de agua con conexión a otros arroyos y al mar, el manantial adquiere carácter federal, lo que obliga a la PROFEPA a investigar el origen de la descarga, sancionar a los responsables y ordenar acciones inmediatas de remediación ambiental.
Montealegre Quintero subrayó que todas las empresas cuentan con permisos de descarga otorgados por Conagua y están obligadas a reportar de manera trimestral el volumen y la calidad del agua que vierten, por lo que no existe margen para desconocer el origen del contaminante. Añadió que en la zona operan diversas industrias y que la descarga pudo derivar de negligencia, fallas operativas o vertidos irregulares, lo cual debe resolverse mediante un procedimiento administrativo.
El biólogo recalcó que existen contaminantes que no pueden ser liberados bajo ninguna circunstancia de los procesos industriales, aun cuando las empresas cuenten con autorizaciones. Por ello, respaldó la decisión del Ayuntamiento de advertir a la población que evite consumir el agua, usarla para actividades domésticas, riego o abrevadero, debido a los efectos nocivos del ácido sulfhídrico en la salud humana, la fauna y los cultivos.
Advirtió que el riesgo no se limita a Cuautlapan, ya que el agua fluye y puede arrastrar contaminantes a otros puntos, incluso si estos se diluyen, manteniendo una amenaza latente para toda la región.
Una vez identificada la fuente de la descarga, la PROFEPA deberá imponer sanciones y exigir a la empresa responsable un plan de remediación integral que incluya agua, suelo, vegetación y ecosistemas afectados. Dicho plan, enfatizó, debe aplicarse de inmediato, ya que el daño ambiental aumenta con el paso del tiempo.
Asimismo, insistió en que el Ayuntamiento de Ixtaczoquitlán tiene la obligación legal de presentar una denuncia formal ante las autoridades federales, ya que el principio rector del derecho ambiental es la prevención y la contención del daño.
Finalmente, alertó que parte del contaminante puede permanecer en sedimentos, orillas o vegetación, por lo que se requieren estudios técnicos urgentes para dimensionar el impacto real y definir las acciones de limpieza, saneamiento y restauración.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD

close