Alejandro Aguilar
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- En redes sociales y en la identidad visual de su administración, el empresario Manuel Alonso Cerezo ha decidido glorificar la figura de Agustín de Iturbide, presentándolo como símbolo del origen de la Independencia. Esta narrativa no solo ignora, sino que blanquea deliberadamente la historia documentada: Iturbide fue un militar realista que persiguió y asesinó insurgentes, se autoproclamó emperador en un acto de ambición personal, y finalmente fue declarado traidor por el Estado mexicano y fusilado en 1824.
En Córdoba se ha construido una narrativa local que omite su pasado represor de Iturbide. Manuel Alonso Cerezo ha adoptado esta visión, afirmando que la ciudad es “el origen de la Independencia”, pese a que los Tratados de Córdoba fueron también suprimir las aspiraciones sociales del inicio de la independencia.
Iturbide: el militar que combatió y mató insurgentes
De acuerdo con documentos de Hechos y Derechos, Agustín de Iturbide se distinguió, desde los primeros años de la lucha independentista, por su “carácter sanguinario” como coronel del ejército realista. El artículo detalla que, en noviembre de 1814, ordenó la detención y el traslado forzoso de 300 mujeres y sus hijos en Guanajuato, bajo condiciones brutales que incluían azotes y vejaciones. Iturbide no fue un libertador en sus inicios, sino un perseguidor sistemático de quienes luchaban por la independencia.
Aunque en 1821 Iturbide pactó con Vicente Guerrero y consumó la Independencia mediante el Plan de Iguala y los Tratados de Córdoba, su ambición personal pronto prevaleció. Tras autoproclamarse emperador en 1822, disolvió el Congreso y encarceló a diputados opositores. En respuesta, el Congreso restaurado lo declaró traidor mediante decreto en abril de 1824, advirtiendo que sería ejecutado si regresaba a México. Iturbide desobedeció, fue capturado y fusilado el 19 de julio de 1824 en Padilla, Tamaulipas.
