

*Crecen denuncias por intimidación y protección a criminales bajo su gobierno
De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- A más de cien días del arranque del gobierno de Manuel Alonso Cerezo, la crisis en la Policía Municipal no sólo se refleja en abusos contra ciudadanos, sino también en señalamientos de encubrimiento a la delincuencia. Bajo la responsabilidad del regidor de la comisión de seguridad, Jorge Huerta Vázquez, y del mando operativo encabezado por el teniente de Marina Luis Ángel Vargas Miranda, la corporación acumula acusaciones que exhiben descontrol, impunidad y complicidad.
Habitantes de la colonia Las Estaciones acusan que los operativos nocturnos se han convertido en un mecanismo de presión contra la población. Las llamadas revisiones de rutina derivan constantemente en actos de hostigamiento sin justificación, mientras la falta de resultados en seguridad contrasta con el aumento de quejas contra los propios elementos municipales.
El caso que detonó la indignación ocurrió la noche del lunes, alrededor de las 22:00 horas, cuando un joven trabajador —que incluso vestía su uniforme laboral— caminaba por la zona de la parroquia y fue perseguido por una patrulla sin motivo claro. La unidad le dio alcance a la altura del parque lineal, donde los uniformados lo interceptaron con una supuesta revisión que derivó en una actitud agresiva. Cuando ciudadanos intentaron documentar el hecho, fueron amenazados, evidenciando el nivel de intimidación con el que opera la corporación.
