

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba. – En la región de las Altas Montañas, apenas el 10 por ciento de los casos de violencia contra las mujeres son atendidos con perspectiva de género, lo que evidencia una profunda deuda del sistema de justicia con las víctimas, señaló Luz María Reyes Huerta, integrante de Marea Verde, durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. En la jornada, más de mil 500 mujeres salieron a las calles de Orizaba para exigir justicia, seguridad y el cese de la violencia.
De acuerdo con los señalamientos realizados durante la movilización, aunque en los últimos años se han registrado avances en el plano legislativo, la aplicación real de la perspectiva de género en los procesos judiciales sigue siendo mínima, particularmente en materia penal. Con frecuencia se pone en duda el testimonio de las víctimas y se reproducen prácticas de revictimización desde las propias fiscalías. En contraste, se observa una ligera mayor incorporación de este enfoque en el ámbito civil.
A esta problemática se suma la persistencia de prácticas de corrupción y dilación en los tribunales, lo que provoca que los procesos se prolonguen durante años en perjuicio de las víctimas. Estas irregularidades terminan por generar hartazgo social ante un sistema que continúa sin garantizar justicia efectiva para las mujeres que denuncian violencia.
La marcha, convocada por colectivas feministas, partió del Poliforum Cultural Mier y Pesado y avanzó por la calle Real con dirección al Parque Castillo. El primer contingente fue encabezado por Marea Verde Altas Montañas, seguido por un bloque de familiares de víctimas de feminicidio y desaparición, quienes portaban fotografías y consignas en memoria de las mujeres ausentes. Detrás avanzaron mujeres que enfrentan procesos por violencia vicaria, así como un contingente de infancias y maternidades integrado por niñas, niños, adolescentes y madres cuidadoras.
A la marcha se sumaron estudiantes, académicas y mujeres de distintos sectores, visibilizando la exigencia colectiva de vivir libres de violencia con acceso real a la justicia.
