

Agencias
México.- En medio de una creciente presión del gobierno de Donald Trump, la Armada de México interceptó un semisumergible en aguas del Pacífico con casi cuatro toneladas de cocaína, en un operativo que contó con información de inteligencia del Comando Norte y la Fuerza de Tarea Interagencial Conjunta de Estados Unidos. La embarcación fue localizada a más de 463 kilómetros al sur del puerto de Manzanillo, con tres tripulantes a bordo y 179 bultos de droga.
La acción ocurre apenas días después de que El Salvador anunciara la mayor incautación marítima de su historia y mientras Estados Unidos mantiene operativos letales contra lanchas sospechosas de narcotráfico, el más reciente con saldo de 11 personas fallecidas. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó meses atrás un acuerdo con la administración estadounidense para que la Marina mexicana asuma la intercepción de embarcaciones cercanas a costas nacionales, incluso en aguas internacionales, con el objetivo de reducir enfrentamientos directos de fuerzas estadounidenses.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, informó que en la última semana se aseguraron cerca de 10 toneladas de droga en operaciones marítimas. En meses recientes, el gobierno mexicano reporta más de 327 toneladas decomisadas, incluyendo cuatro millones de pastillas de fentanilo y 51 toneladas de cocaína, en un esfuerzo por reforzar resultados ante Washington.
Paralelamente, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra una red de fraude de tiempo compartido presuntamente vinculada al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las medidas incluyen a Kovay Gardens, complejo turístico ubicado en Puerto Vallarta, Jalisco, así como a cinco personas y 17 empresas señaladas de generar ingresos significativos para el grupo criminal.
Según autoridades estadounidenses, desde 2012 el CJNG habría tomado control de esquemas de fraude en la zona de Bahía de Banderas, dirigidos principalmente a ciudadanos estadounidenses de la tercera edad, quienes eran contactados por teleoperadores en inglés y despojados de sus ahorros mediante engaños inmobiliarios.
Con estas acciones, el Tesoro suma más de 90 personas y entidades sancionadas por presuntos vínculos con las operaciones financieras del CJNG, organización que además del tráfico de drogas hacia Estados Unidos, mantiene actividades ilícitas como contrabando de combustible y otros delitos transnacionales.
