

Agencias
Salamanca, Guanajuato.— La masacre registrada la tarde de este sábado en el municipio de Salamanca dejó un saldo de 12 personas fallecidas y al menos 11 heridas, cuatro de ellas en estado grave, luego de un ataque armado perpetrado en un campo de futbol mientras se disputaba un partido, confirmaron autoridades de los tres niveles de gobierno.
Los hechos ocurrieron minutos antes de las 6:00 de la tarde en el complejo deportivo Emiliano Zapata, ubicado en la comunidad Loma de Flores, en los límites con el municipio de Irapuato. De acuerdo con los primeros reportes, en el lugar se desarrollaba una convivencia cuando al menos ocho sujetos armados arribaron en dos camionetas e ingresaron a una propiedad privada, donde abrieron fuego de manera indiscriminada con armas de alto poder contra jugadores y asistentes.
En un primer momento, policías municipales y paramédicos de la Cruz Roja reportaron siete personas muertas por impactos de bala y varios lesionados, algunos de los cuales fueron trasladados por sus propios medios a hospitales cercanos.
“Se reportan siete muertos en el lugar; al parecer estaban jugando futbol y llevaban acompañantes cuando entran sujetos armados y les disparan. Hay por lo menos 12 heridos”, señaló un paramédico que solicitó el anonimato.
Más tarde, autoridades municipales y estatales confirmaron que al corte de las 7:00 de la noche la cifra de víctimas mortales había aumentado a 12 personas, mientras que cuatro de los heridos permanecían en estado crítico. Por su parte, instancias federales llegaron a manejar una cifra preliminar de hasta 14 fallecidos, aunque esta información no ha sido ratificada oficialmente.
Hasta el momento, se desconocen los motivos del ataque, mientras que en la zona se mantiene una fuerte movilización policiaca y un operativo de seguridad por parte de corporaciones municipales, estatales y federales. La Fiscalía General del Estado inició las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Este nuevo episodio de violencia ocurre apenas un día después de que seis personas fueran asesinadas en Salamanca, cinco de ellas en la comunidad de Cuarto de Altamira. Autoridades investigan la posible participación de un grupo criminal que se autodenomina “La Marriza”, presuntamente vinculado con estos ataques.
