in

“Me abrieron la puerta, no me escapé”

Superiberia

MÉXICO.- Tenía algunos años de haberse fugado y El Chapo charlaba con el militar Mario Arturo Acosta Chaparro, llamado por el Gobierno de Felipe Calderón para pactar con integrantes de grupos delincuenciales, entre ellos, líderes de Los Zetas y el Cártel de Sinaloa. Ante el militar, a El Chapo le gustaba repetir que en cuestión de dinero, no daría cantidades. En cambio, era capaz de hablar de lo que se siente andar libre.

 

–¿Cuánto te costó la fuga? –preguntaría el General.

–La libertad no tiene precio, diría satisfecho.

–Sí pero, ¿cuánto te costó? ¿Mucho dinero?

–El precio lo pagué desde que estaba en Almoloya. El primer paso para mí fue el traslado de Almoloya a Puente Grande.

–¿Cómo te escapaste?

–No me escapé. Me abrieron la puerta.

 

La escena de la primera fuga, 15 años después es posible ver, como lo vieron muchos al principio, que el primer subterfugio de Guzmán Loera sólo pudo ocurrir debido a una red de complicidades a nivel institucional. “Sin investigación a la mano, es muy difícil explicarse esa primera escapatoria sin que la hipótesis sea que hubo protección de primer nivel”, dice Martín Gabriel Barrón, profesor-investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

 

Ahora, para muchos académicos y analistas resulta “insólito” que un reo escape de un penal de máxima seguridad por un túnel de mil 500 metros de longitud; en 2001, la versión oficial también fue increíble. La noche del 19 de enero de ese año, un grupo de vigilantes entró a su celda en el módulo tres. La alarma se activó al comprobar que en el sitio sólo estaba su uniforme, ropa deportiva y sus zapatos.

 

Jorge Tello Peón dio detalles de lo que habría hecho Guzmán Loera: se dirigió al comedor. Luego, se desvió a la lavandería, se metió en un carrito y permitió que lo empujaran. Llegó al área de desechos materiales, donde ya lo esperaba el camión que lo sacó del penal. Todo, lo hizo sin que las cámaras de vigilancia pudieran registrarlo, pues habían sido bloqueadas.

 

En la nueva fuga, existen datos sobre el deterioro en la seguridad del penal desde 2010, pero a raíz de la llegada del Z40 en 2013 y de El Chapo en 2014, la corrupción escaló a niveles de escándalo, ante la impasibilidad de responsables del área.

CANAL OFICIAL

Hallan a hombre muerto en piscina de Demi Moore

México está abajo de Afganistán