

De la redacción
El Buen Tono
El arco de la Selección Mexicana vive un momento decisivo. Tras meses fuera de las convocatorias de Javier Aguirre, el nombre de Guillermo Ochoa vuelve a sonar con fuerza. Actualmente en el AEL Limassol de Chipre, el veterano portero se prepara para mostrar que su jerarquía sigue intacta, pese a la distancia y al bajo perfil mediático de su liga. Su objetivo es claro: disputar su sexta Copa del Mundo.
El regreso de Ochoa coincide con la Fecha FIFA de marzo, donde México se enfrentará a Portugal y Bélgica, justo en la reinauguración del Estadio Azteca. Estos encuentros serán una prueba de fuego para evaluar si el guardameta puede retomar la titularidad o si el cambio generacional en el Tricolor será definitivo.
El histórico número 13 ha vivido un largo periodo fuera del radar nacional. Su última lista oficial fue durante la Copa Oro 2025, en la que permaneció en la banca mientras Luis Malagón se consolidaba como titular. Su último partido oficial con México data de noviembre de 2024, en la ida de los Cuartos de Final de la Nations League contra Honduras, un duelo marcado por una lesión que lo alejó del terreno de juego y abrió su periodo de ausencia.
Ahora, con ritmo de juego recuperado en Chipre, Memo Ochoa se prepara para lo que podría ser su último baile con el Tricolor. Marzo será determinante: ¿recuperará el arco mexicano o el ciclo de relevo en la portería será irreversible?
