De la redacción
El Buen Tono
Una tragedia estremeció a la ciudad de Nueva York la madrugada del sábado 4 de octubre, cuando dos adolescentes fueron halladas sin vida sobre el techo de un tren de la línea J, en la estación Marcy Avenue, ubicada en Brooklyn. Elementos de la Policía de Nueva York (NYPD) acudieron al lugar tras recibir una llamada de emergencia y encontraron a las jóvenes inconscientes en el último vagón del convoy.
Las víctimas, cuyas identidades aún no han sido reveladas, fueron declaradas muertas en el sitio. De acuerdo con los primeros reportes, el suceso está relacionado con la peligrosa práctica conocida como “subway surfing”, que consiste en viajar sobre los techos o exteriores de los trenes en movimiento, poniendo en grave riesgo la vida de quienes lo intentan.
El presidente del New York City Transit Authority (NYCTA), Demetrius Crichlow, calificó el hecho como “una tragedia horrible” y lamentó que “dos jóvenes perdieran la vida porque creyeron que era un juego aceptable viajar fuera de un tren urbano”.
Una tendencia mortal en aumento
El “subway surfing” no es una práctica nueva, pero ha experimentado un preocupante incremento en los últimos años. Datos oficiales de la NYPD revelan que al menos tres personas han muerto en 2025 por intentar esta peligrosa maniobra, mientras que en 2024 se registraron seis fallecidos y en 2023 fueron cinco.
Las cifras de detenciones también reflejan el auge del fenómeno: durante 2024 se realizaron 162 arrestos relacionados con esta actividad, y en los primeros meses de 2025 ya se contabilizan 128.
Autoridades combaten la tendencia en redes sociales
Ante el auge de estos actos impulsados por retos virales, la ciudad y el estado de Nueva York han intensificado las medidas de prevención. Hasta junio de 2025, más de mil 800 videos que promovían el “subway surfing” fueron eliminados de las plataformas digitales, como parte de un esfuerzo conjunto entre las autoridades y las redes sociales para evitar que más jóvenes imiten este comportamiento.
El mismo día del trágico hallazgo en Brooklyn, un adolescente de 14 años resultó gravemente herido tras caer de un tren en Queens, lo que refuerza la urgencia de atender una problemática que continúa cobrando vidas en una de las redes de transporte más grandes del mundo.


