La falta de apoyo y de competencias limita el desarrollo de atletas de las comunidades indígenas, pese al talento que existe en distintas regiones del país.
CÓRDOBA, VER.- El deporte indígena sigue prácticamente fuera del radar y menos del 1 por ciento de la población participa actualmente en alguna disciplina, de acuerdo con Fernando Romero Guillén, coordinador nacional de los Deportes Indígenas.
Señaló que uno de los principales problemas es la falta de apoyo y de eventos deportivos que permitan a los atletas mantenerse activos y darle continuidad a su preparación.
Como ejemplo mencionó a los rarámuris, reconocidos por participar en ultramaratones, pero que después de destacar en una competencia muchas veces no encuentran seguimiento para continuar con una carrera deportiva.
Una situación similar, dijo, ocurre con los niños triquis, quienes han destacado en el basquetbol, pero requieren condiciones que les permitan combinar su preparación deportiva con una buena formación académica y mejores oportunidades de vida.
“Hoy en día el deporte indígena ha estado muy olvidado”, señaló, al considerar que el objetivo de las actividades que realizan es abrir espacios para que las comunidades puedan participar y mostrar el talento que existe en sus regiones.
Romero Guillén destacó que se busca incrementar la participación mediante competencias que permitan a niños, jóvenes y adultos encontrar un espacio dentro del deporte y evitar que los talentos se pierdan por falta de oportunidades.
Entre las disciplinas que se practican se encuentran basquetbol, futbol, voleibol, boxeo, judo, limalama, taekwondo, kickboxing, además de deportes tradicionales como el ulamalistli y la pelota purépecha.
El reto, reconoció, no es solamente organizar competencias, sino conseguir que quienes participan tengan continuidad y puedan encontrar en el deporte una verdadera oportunidad de desarrollo.
