DE LA REDACCION
EL BUEN TONO
Orizaba.- Mientras el discurso municipal promueve a Orizaba como una ciudad amigable con los animales, en el mercado Melchor Ocampo fueron colocados avisos que restringen el acceso de mascotas, medida que ha generado inconformidad entre usuarios y locatarios.
Los inconformes cuestionan la falta de claridad sobre el fundamento, alcance y autoridad responsable de establecer la restricción, vigente desde hace algunos meses, según lo señalado por comerciantes y visitantes.
La medida también abrió un debate sobre la proporcionalidad de la prohibición. Una cosa es limitar el acceso a zonas de preparación y manejo de alimentos, carnicerías o espacios sujetos a condiciones sanitarias específicas, y otra establecer una restricción general para todo el inmueble sin distinguir áreas, horarios o circunstancias.
Usuarios y locatarios consideran que, si el Ayuntamiento mantiene una política de convivencia responsable con los animales, debería aplicar criterios uniformes y explicarlos públicamente en los espacios municipales.
La ausencia de información alimenta la percepción de una política contradictoria: apertura hacia las mascotas en determinados sitios y restricciones generales en otros.
La prohibición, por sí misma, no necesariamente implica una actuación ilegal; sin embargo, una medida de esta naturaleza debe contar con reglas claras, autoridad competente y una justificación acorde con el objetivo que busca proteger.
También podrían contemplarse alternativas menos restrictivas, como exigir correa, delimitar determinadas áreas, establecer horarios o fijar condiciones específicas para animales de asistencia, siempre bajo criterios sanitarios y de seguridad.
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