De la redacción
El Buen Tono
Un mexicano de 23 años fue detenido en Tokio, Japón, acusado de intentar introducir ilegalmente al país 200 lagartos conocidos comúnmente como “dragoncitos”, los cuales llevaba ocultos dentro de 22 pares de calcetines en su equipaje.
De acuerdo con información de Jiji Press, Daniel Isaac Velasco Baltazar fue detenido por la policía de Tokio luego de que los ejemplares fueran encontrados durante una inspección de su equipaje en el aeropuerto de Haneda. El hombre habría admitido los cargos.
Entre los animales asegurados se encontraban lagartos caimán terrestres y arborícolas. Uno de los ejemplares fue encontrado muerto.
Las autoridades señalaron que los reptiles fueron adquiridos en México por entre 560 y 750 yenes cada uno, aproximadamente entre 60 y 80 pesos mexicanos. Su comercio internacional está restringido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
El caso está relacionado con el creciente comercio internacional de mascotas exóticas. Una investigación de la Facultad de Ciencias de la UNAM señala que las lagartijas arborícolas del género Abronia se encuentran entre las especies vulnerables a la extracción de ejemplares silvestres para su comercialización.
El estudio documentó precios que van desde 999 hasta 35 mil 17 pesos mexicanos por ejemplar, dependiendo de factores como la especie y el mercado en el que son comercializados.
El aseguramiento en Tokio ocurrió poco después de otro caso registrado en México. El pasado 23 de julio, personal de la Profepa aseguró 13 ejemplares de dragón mexicano (Abronia graminea) en una empresa de paquetería de la Ciudad de México, cuyo destino era Hong Kong.
Los animales fueron encontrados dentro de calcetines negros, colocados a su vez en seis cajas que contenían calzado de seguridad industrial. El envío no contaba con documentación que acreditara la legal procedencia de los ejemplares.
El dragón mexicano está considerado como especie amenazada bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010 y su comercio internacional se encuentra regulado por CITES.
Los casos han puesto nuevamente bajo atención el tráfico de especies mexicanas destinadas al mercado internacional de mascotas exóticas.
