

*El apóstol Carlos Gordillo Melendez advierte que sin la autoridad celestial no hay legitimidad ni estabilidad social
Efraín Hernández
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- El establecimiento del gobierno divino como fundamento para la estabilidad nacional fue el eje del mensaje del apóstol Carlos Gordillo Melendez, quien sostuvo que el país atraviesa un periodo de descomposición derivado de excluir a Dios de la vida pública. Con más de 40 años de ministerio y al frente de la Coalición Internacional de Apóstoles CIMA, afirmó que toda potestad procede del Creador.
Al citar Romanos 13:1 —“No hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas”— indicó que cuando una nación se conduce al margen del diseño eterno, sobreviene el caos. Desde esa perspectiva, relacionó la crisis institucional y la inestabilidad con la ausencia de principios espirituales en la conducción del Estado.
Planteó además que el conflicto no radica en prácticas religiosas, sino en la falta de comunión genuina con el Señor. Recordó 1 Corintios 2:14, donde se advierte que la mente natural no comprende lo que proviene del Espíritu, y sostuvo que apartar a Dios de las decisiones públicas propicia imposición, confrontación y fractura social.
En su análisis, vinculó esta carencia de dirección espiritual con los resultados del gobierno emanado de Morena, al considerar que una administración guiada únicamente por criterios humanos termina subordinando el orden moral a posturas ideológicas, con repercusiones directas en la población.
