

De la redacción
El Buen Tono
El calendario astronómico de 2026 traerá uno de los fenómenos más llamativos del año: un eclipse solar anular, conocido popularmente como el Anillo de Fuego, un evento en el que la Luna no cubre por completo al Sol y deja visible un aro brillante alrededor del disco solar.
Este tipo de eclipse ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero se encuentra en el punto más lejano de su órbita, llamado apogeo. Debido a ello, su tamaño aparente es menor que el del Sol y no logra ocultarlo totalmente, formando el característico anillo luminoso.
De acuerdo con National Geographic, el eclipse solar anular es uno de los tres principales tipos de eclipses solares, junto con el total y el parcial. Durante la fase de anularidad, el aro de luz puede observarse completo solo desde una franja muy específica del planeta, mientras que en zonas cercanas se aprecia de manera parcial.
La duración del Anillo de Fuego suele ser breve, entre dos y cinco minutos, aunque el fenómeno completo, incluyendo sus etapas parciales, puede extenderse por varias horas. Incluso en esta fase, el Sol nunca queda totalmente cubierto.
El eclipse anular de 2026 ya tiene fecha confirmada. Según el Instituto Geográfico Nacional, ocurrirá el 17 de febrero, con una duración total superior a cuatro horas. Iniciará a las 9:56 horas (Tiempo Universal), alcanzará su punto máximo a las 12:11 y finalizará a las 14:27.
Sin embargo, este espectáculo natural no podrá verse desde México. La trayectoria de la sombra lunar se ubicará lejos del hemisferio norte, por lo que el fenómeno será visible únicamente desde la Antártida, regiones australes de África, zonas del sur de América, así como áreas del océano Antártico, el Atlántico Sur y el océano Índico.
Aunque en territorio mexicano no se apreciará ni siquiera como eclipse parcial, el evento podrá seguirse mediante transmisiones en tiempo real a través de plataformas científicas y observatorios internacionales, que suelen ofrecer mapas interactivos, conteos regresivos y explicaciones del desarrollo del fenómeno.
Pese a su limitada visibilidad, el eclipse anular de 2026 es relevante por su rareza y por las oportunidades que brinda a la comunidad científica para estudiar el comportamiento del Sol y la Luna, además de fomentar el interés mundial por la astronomía observacional.
