Entre-Ríos.- Miles de migrantes hondureños ingresaron ayer a Guatemala, en una peligrosa travesía que busca llegar a Estados Unidos para escapar de la pobreza y la violencia, en desafío a la pandemia del nuevo coronavirus.

Una caravana de cerca de 3 mil personas, según las autoridades migratorias guatemaltecas, irrumpió tras romper un primer cerco militar en la línea fronteriza. Los migrantes avanzaron entre gritos de fuera JOH (iniciales de Juan Orlando Hernández, presidente hondureño).

Ingresaron sin que el personal sanitario les pudiera realizar pruebas de Covid-19, mientras las enfermeras que habían llegado al lugar para tomarles la temperatura se retiraron bajo un fuerte aguacero.

Los hondureños emprendieron el éxodo la madrugada de ayer para escapar de la pobreza y la violencia que azota al país centroamericano, según reconocieron algunos integrantes del grupo.

Unos cuantos kilómetros después de haber ingresado a territorio guatemalteco, un migrante murió al caer de un camión en marcha.

La caravana salió una semana después de que Guatemala abrió sus fronteras terrestres, aéreas y marítimas tras mantenerlas cerradas por seis meses para evitar la propagación del Covid-19.

Cargando sus pocas pertenencias en mochilas o bolsas de plástico, gran parte de los migrantes no portaban cubrebocas para prevenir los contagios.