Moscú.-  Si los adversarios del presidente sirio Bashar al Assad siguen insistiendo en su dimisión, eso sólo complicará más la situación en el país, advirtió Lavrov tras reunirse en la capital rusa con el enviado especial de la ONU, Lakhdar Brahimi.

El tono entre Rusia y la oposición siria se enrarece. Ante la exigencia del principal bloque opositor sirio, la Coalición Nacional Siria, de que Moscú pida disculpas por su postura en el conflicto, Lavrov dijo mostrarse completamente sorprendido por la petición.

En el encuentro con Brahimi, Lavrov dejó claro que Moscú no se mueve ni un ápice de su posición: no sólo no habrá intervención, tampoco sanciones, ni se exigirá la dimisión de Al Assad.

Al Assad siempre ha dejado claro que permanecerá en el cargo hasta el final, dijo Lavrov. “No hay posibilidad alguna de que cambie su postura”, añadió el ministro, según la agencia de noticias rusa Interfax. Rusia es considerada una estrecha aliada de Al Assad.

Por su parte, Brahimi, que esta semana propuso una gobierno de transición con todas las partes, señaló que no hay una garantía plena de que con el cambio de gobierno se vaya a calmar la situación. El político argelino advirtió que el país árabe se puede convertir en una segunda Somalia si no se soluciona el conflicto por la vía política.

Lavrov subrayó que Rusia no apoyará sanciones ni una intervención militar. “Nosotros realmente estamos en contra y lo consideramos totalmente inaceptable”, dijo el ministro ruso. “No vamos a aprobarlo porque sabemos cuál es nuestra responsabilidad y acarreamos esa responsabilidad en toda su dimensión”.

Pese a todo, Lavrov considera que todavía hay margen para una solución pacífica del conflicto, que ha dejado más de 40.000 muertos. No obstante, la situación es muy difícil, agregó. 

agencias