AGENCIA
Medellín de Bravo, Ver.- Productores de piña de la comunidad de Los Robles enfrentan una de las temporadas más difíciles de los últimos años, luego de que alrededor del 50 por ciento (%) de la cosecha se perdió en los campos por falta de compradores y el desplome en los precios del fruto.
La sobreproducción registrada durante la temporada, que se desarrolló entre junio y agosto, provocó una saturación del mercado, dejando cientos de toneladas sin comercializar y generando importantes pérdidas económicas para los agricultores de la región.
A la entrada de la comunidad es posible observar montones de piñas apiladas a un costado de la carretera, reflejo de la crisis que atraviesa el sector.
Alejandro Ramón, productor de la zona, explicó que únicamente lograron vender la mitad de la producción y a precios considerablemente bajos.
“El 50% de la producción se quedó en el campo porque no se pudo vender. El resto se comercializó en la báscula, pero a un precio muy reducido”, señaló.
La situación se complicó aún más cuando algunos productores comenzaron a ofrecer piñas de menor tamaño hasta en 5 pesos por pieza, situación que fue aprovechada por intermediarios, quienes posteriormente intentaron comprar también la fruta de mayor calidad al mismo precio.
Para proteger la producción del intenso sol, algunos agricultores utilizan mallasombra; sin embargo, quienes no cuentan con recursos suficientes continúan empleando métodos tradicionales, como envolver cada piña con papel periódico para evitar daños en el fruto.
Ante este panorama, los productores solicitaron el respaldo del Gobierno del Estado para impulsar la instalación de una nueva planta procesadora de alimentos en el inmueble que anteriormente ocupó la empresa Herdez.
Recordaron que esa planta permitía industrializar piña, mango, chile y otros productos agrícolas de la región, contribuyendo a absorber parte de la producción y brindar un mercado estable a los campesinos.
Los agricultores consideran que reactivar ese espacio como una nueva envasadora beneficiaría no sólo a Los Robles, sino también a productores de diversas comunidades de Medellín de Bravo y Tlatetela, al ofrecer una alternativa para procesar y comercializar la fruta que actualmente se desperdicia por falta de demanda.
Los productores confiaron en que las autoridades estatales analicen la propuesta, al considerar que una planta procesadora ayudaría a reducir las pérdidas económicas, fortalecer la cadena productiva y generar nuevas oportunidades para el campo veracruzano.
