

José Juan
El Buen Tono
Córdoba, Ver – Aún año de la renovación del Congreso local y federal, la red de control político y corrupción que rodea a Zenyazen Escobar García volvió a exhibirse, ahora con maniobras desesperadas para imponer a su gente en municipios clave, pese al abierto rechazo de la militancia; tanto el diputado como su operador Alex Contreras enfrentan un desgaste evidente, ya que no son aceptados por las bases y recurren a patadas de ahogado para mantenerse vigentes rumbo a la reelección.
En ese contexto, durante una reunión de militantes realizada en Córdoba, se concretó el nombramiento de Alex Contreras como coordinador de Morena en Yanga, con la encomienda de dirigir los trabajos de organización y afiliación. Sin embargo, lejos de generar cohesión, la decisión provocó molestia inmediata, debido a que el designado pertenece al grupo Maestros con Morena (MCM), identificado como un bloque alineado y subordinado a Escobar García.
Además, militantes señalaron que la imposición no respondió a un proceso interno legítimo, sino a una operación inducida desde la cúpula, en la que el legislador habría manipulado al dirigente estatal Esteban Ramírez Zepeta para asegurar espacios a su grupo, desplazando a cuadros con trabajo real en territorio.
Asimismo, trascendió que el ahora coordinador había intentado ser candidato y, al no conseguir respaldo, fue reciclado dentro de la estructura partidista, lo que reforzó la percepción de un movimiento forzado y carente de respaldo social, diseñado únicamente para blindar intereses personales.
Las críticas internas apuntaron a que esta estrategia busca apuntalar la reelección del diputado y, de paso, abrir ruta a figuras del mismo bloque político, entre ellas el exgobernador Cuitláhuac García, mediante el control anticipado de municipios considerados estratégicos como Yanga, Cuitláhuac, Ixtaczoquitlán, Fortín, Córdoba.
