

Agencias
México.– En el país, el cáncer cervicouterino continúa cobrando vidas pese a ser una enfermedad altamente prevenible. De acuerdo con especialistas y organizaciones, cada día mueren alrededor de 13 mujeres por esta causa, mientras que se detectan cerca de 28 nuevos casos diarios.
Uno de los principales problemas es el diagnóstico tardío, ya que aproximadamente el 80% de las pacientes acude a los servicios de salud en etapas avanzadas, lo que reduce considerablemente sus probabilidades de supervivencia. Expertos advierten que esta situación persiste a pesar de que existen herramientas eficaces como la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) y la detección oportuna.
Las desigualdades sociales agravan el panorama, especialmente en comunidades indígenas, donde la falta de información en lenguas originarias, la lejanía de los servicios médicos y las barreras culturales dificultan el acceso a la prevención y atención. Muchas mujeres desconocen que pueden prevenir o detectar a tiempo esta enfermedad.
Ante este escenario, organizaciones lanzaron la campaña “Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa”, enfocada en llevar información, educación y jornadas de detección a comunidades, particularmente en Oaxaca, con materiales en español y zapoteco.
Especialistas señalan que reforzar la educación, ampliar la cobertura de vacunación y garantizar el acceso a servicios de salud son acciones clave para reducir la mortalidad por este tipo de cáncer, que sigue siendo una de las principales causas de muerte en mujeres en México.
