

Sandra González
El Buen Tono
Orizaba.- En una región donde feminicidios, desaparición forzada y violencia contra mujeres siguen en ascenso, Orizaba y municipios de las Altas Montañas continúan sin refugio para víctimas, una omisión que pone en riesgo directo la vida de quienes buscan escapar de agresiones. Así lo denunció María de la Cruz Jaimes García, directora del colectivo feminista Cihutlahtoli, quien advirtió que la inexistencia de refugios locales refleja la falta de compromiso real de autoridades municipales. Señaló que debería existir al menos un refugio por región para cumplir la función de salvaguardar la vida y seguridad de las mujeres, pues la ausencia de estos espacios explica los altos índices de feminicidios en Veracruz.
La activista subrayó que, aunque existe un refugio estatal, su operación es opaca y llena de obstáculos: “sabemos que existe, pero hay trabas, candados y desinformación; no reciben con facilidad a las mujeres”. Añadió que las fiscalías tendrían la obligación de ofrecer esta alternativa previo a un análisis serio del nivel de riesgo, ya que muchas mujeres desconocen el peligro que enfrentan.
El señalamiento cobra mayor peso al considerar que Orizaba figura entre los municipios con más feminicidios a nivel nacional, junto con Xalapa, Coatzacoalcos, Veracruz y Las Choapas. Pese a ello, en las Altas Montañas no existe un refugio público que garantice atención integral y acompañamiento, lo que evidencia una falla estructural en la política de prevención.
“Si hay datos de feminicidios, desaparición forzada y violencia que no se atiende, hay un problema grave. Esperamos que los gobiernos municipales lo tomen en serio y no sólo en discurso”, remató Jaimes. Mientras tanto, las mujeres de la región siguen enfrentando la violencia solas, sin refugios ni garantías reales de protección, con autoridades que reaccionan tarde, mal o de manera simulada.
