JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD publicidad

De la Redacción

El Buen Tono

Orizaba.-  Con cinco años de existencia y un millón de argumentos históricos, el Museo de la Hotelería Mexicana será vaciado por instrucciones del alcalde Hugo Chahín Kuri. El motivo: darle oficinas a Jobo Lara Rivera, titular de Educación municipal.

El inmueble, anexo a la iglesia de Los Dolores en Oriente 6, no es un local cualquiera. Se inauguró el 7 de agosto de 2021 con Miguel Torruco Marqués y el exalcalde Igor Rojí López como testigos. Su razón de ser tiene peso, pues Orizaba vio nacer hace 496 años el primer establecimiento de hospedaje del continente. El museo es el único en su tipo en América que contaba esa historia, y cuenta con piezas únicas donadas por hoteles con historia.

Lo que actualmente son tres habitaciones ambientadas en 1525, 1870 y los años 60, un front desk del siglo XIX y un bar sesentero, mañana serán mamparas y archiveros de una oficina burocrática, demostrando que el tema cultural e histórico no son importantes para la administración de Hugo Chahín, que prefiere darle una “oficina digna” a su amigo Jobo Lara, que conservar un espacio cultural de la ciudad.

El recinto que fue construido desde “ceros” fue destinado para un inmueble que guardaría historia, cultura y turismo, todo pagado con los recursos de los orizabeños, pero que ahora se pretende sea solo una oficina que albergará el área de educación municipal.

De acuerdo con fuentes extraoficiales, la orden del desmantelamiento del espacio es atribuida a ocurrencias de Ángeles Hernández, coordinadora de espectáculos y edificios públicos, que ahora quiere desmontar un museo como si fuera escenografía, y mandarlo a un espacio en el Poliforum Mier y Pesado.

Cambiar un museo único en el continente por una oficina burocrática no es eficiencia municipal, sino más bien un aviso para los orizabeños: la historia es negociable y, en esta administración, la cultura cabe en una caja de mudanza, y vale más la comodidad para la amistad que continuar con el valor cultural e histórico que colocó a Orizaba en la mira al contar con un recinto único en su especie.

CANAL OFICIAL