

Agencias
México.- Las autoridades colombianas han detectado un cambio en las tácticas del crimen organizado para transportar cocaína tras la intensificación de ataques de Estados Unidos contra lanchas rápidas. Ahora, los narcotraficantes utilizan veleros y embarcaciones recreativas que permiten mayor sigilo y menores cantidades de droga, así como técnicas sofisticadas como la “contaminación” de buques mercantes con parásitos adheridos mediante imanes o tornillos.
“El uso de lanchas rápidas sigue existiendo, pero es más riesgoso y fácil de detectar; el margen de maniobra es reducido”, señaló el capitán de fragata Felipe Portillo Oliveros, comandante de la Estación de Guardacostas de Colombia.
Estas operaciones se realizan principalmente de noche y requieren conocimiento experto para instalar y retirar la droga sin dejar rastro. La Guardia Costera mantiene vigilancia constante con radares, cámaras y buceadores especializados para anticipar las nuevas maniobras del crimen organizado, adaptándose a las tácticas que buscan evadir la detección y continuar abasteciendo a EE. UU. y Europa, los principales mercados de cocaína.
