

DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO
ORIZABA.– Mientras la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, reiteró que por ley todos los mandos de Seguridad Pública municipal deben someterse a exámenes de control y confianza, en Orizaba y Córdoba se concretaron nombramientos que contradicen ese principio y han generado un fuerte rechazo social.
En Orizaba, la designación de Alfredo Álvarez Valenzuela como director de Seguridad Pública Municipal provocó una reacción inmediata de colectivos y activistas, debido a señalamientos por acoso sexual y desaparición forzada durante su desempeño en Tlaxcala. Organizaciones civiles advirtieron que el nombramiento representa un riesgo para las mujeres que integran la corporación y para la ciudadanía en general.
Jairo Guarneros Sosa, integrante del colectivo Cihuahtlatolli, calificó la decisión como grave y preocupante, y sostuvo que solo hay dos escenarios posibles: que el Ayuntamiento no investigó los antecedentes del funcionario o que los conocía y aun así decidió nombrarlo. Exigió al alcalde Hugo Chahín una explicación pública sobre si se trató de una decisión propia o de una imposición externa, recordando que Álvarez Valenzuela ocupó cargos durante un gobierno de Morena en Tlaxcala.
En Córdoba, el alcalde Manuel Alonso Cerezo nombró como director de Tránsito Municipal a David Flores Cervantes, conocido como “El Gavilán”, quien cuenta con un historial de escándalos y acusaciones por agresiones a periodistas. A ello se suman antecedentes de 2025, cuando fue director de la Policía Municipal en Cancún, Quintana Roo, periodo en el que fue señalado por agredir a un periodista.
Ambos casos contrastan con el anuncio de la gobernadora Rocío Nahle, quien afirmó que todos los responsables de seguridad municipal deben presentar exámenes de control y confianza al inicio de cada administración, como parte del fortalecimiento de la estrategia de seguridad entre instancias estatales y federales.
