JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

De la redacción
El Buen Tono

La imagen de Liam Conejo Ramos, un niño de apenas cinco años detenido durante redadas contra migrantes en Estados Unidos, ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en símbolo del descontento social frente a la política migratoria del gobierno de Donald Trump.

El momento de la detención ocurrió el martes y quedó documentado en fotografías que muestran al menor con una chaqueta a cuadros y un gorro azul de lana, mientras un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo sujeta por su mochila de Spiderman. La escena provocó una ola de indignación y protestas en distintas ciudades.

“Liam no es un criminal”, afirmó su tío, Luis Conejo, quien desde Quito exige la liberación inmediata del niño y de su padre, Adrián Conejo. En entrevista con CNN, el familiar aseguró sentirse en una lucha “contra Goliat” y denunció abusos contra la población migrante. “Un niño de cinco años no cometió ningún delito”, expresó.

La Cancillería de Ecuador confirmó que el menor y su padre permanecen en un Centro de Procesamiento de Inmigración en Texas, a la espera de una audiencia judicial para resolver una solicitud de asilo que ya estaba en trámite. La institución señaló que, hasta el momento, la madre del niño no ha solicitado apoyo consular.

El caso ha generado versiones encontradas. Autoridades estadounidenses sostienen que el padre huyó y dejó solo al menor, mientras que autoridades escolares afirman que el niño fue utilizado como “carnada” para tocar la puerta de la vivienda familiar e intentar que salieran sus ocupantes, incluida la madre embarazada.

De acuerdo con la familia Conejo, la inseguridad, la falta de empleo y el alto costo de la vida en Ecuador fueron factores que obligaron a sus parientes a migrar. En 2025, más de 9 mil 500 ecuatorianos fueron deportados desde Estados Unidos, mientras que el pico más alto de los últimos cinco años se registró en 2023, con alrededor de 18 mil 400 retornos, según cifras oficiales.

El caso de Liam continúa generando presión internacional y reaviva el debate sobre el trato a familias migrantes y menores de edad en los operativos migratorios en Estados Unidos.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD

close