

AGENCIA
Ecuador.- El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó que vería con buenos ojos la presencia de tropas de Estados Unidos en su país como parte de una estrategia para combatir la creciente crisis de seguridad, siempre que las operaciones permanezcan bajo el liderazgo de las Fuerzas Armadas ecuatorianas.
En declaraciones recientes, el mandatario señaló que esta posible colaboración no debe interpretarse como una intervención extranjera, sino como un esfuerzo conjunto contra el crimen organizado. “No es una invasión, es una colaboración internacional contra el crimen”, sostuvo.
Noboa destacó que Washington ya ha brindado apoyo a Ecuador mediante tecnología avanzada de rastreo e inteligencia, lo que ha permitido golpear a organizaciones criminales. Incluso, no descartó que un eventual despliegue de tropas estadounidenses pueda concretarse en el transcurso de este año.
El presidente ecuatoriano, aliado cercano de Donald Trump, ha reforzado los vínculos en materia de seguridad con Estados Unidos, en un contexto marcado por el avance del narcotráfico y la violencia vinculada a grupos criminales.
De acuerdo con datos oficiales, la violencia en zonas cercanas a la frontera con Colombia ha registrado una reducción cercana al 35 por ciento en el primer trimestre del año, tras operativos conjuntos apoyados con inteligencia estadounidense.
Sin embargo, el panorama general sigue siendo crítico. Desde 2019, la tasa de homicidios en Ecuador se ha multiplicado casi siete veces, alcanzando alrededor de 50 asesinatos por cada 100 mil habitantes, lo que ha transformado al país en uno de los más violentos de la región.
La crisis de seguridad está estrechamente relacionada con la producción récord de cocaína en Colombia, gran parte de la cual transita por territorio ecuatoriano con destino a mercados internacionales.
Desde su llegada al poder, Noboa ha declarado un conflicto armado interno, clasificando a más de 20 grupos criminales como organizaciones terroristas, desplegando al Ejército en distintas regiones e imponiendo toques de queda en zonas de alto riesgo.
Aunque estas medidas lograron inicialmente una disminución en los homicidios, posteriormente la violencia repuntó hasta alcanzar nuevos niveles históricos.
El mandatario ha señalado que su estrategia se asemeja más a la implementada por el expresidente colombiano Álvaro Uribe, enfocada en la seguridad territorial, que al modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele, basado en detenciones masivas.
La propuesta de ampliar la presencia de Estados Unidos ha generado resistencia política. En noviembre de 2025, un referéndum rechazó reformas constitucionales impulsadas por Noboa que incluían permitir el retorno de bases militares extranjeras en el país.
En medio de este escenario, el gobierno ecuatoriano mantiene su apuesta por fortalecer la cooperación internacional para enfrentar a los grupos criminales, mientras persiste el debate interno sobre los límites de la intervención extranjera en materia de seguridad.
