De la Redacción
EL BUEN TONO
Maltrata.- Los escurrimientos de agua que generan las lluvias en Puebla, comenzaron a bajar hacia las Altas Montañas, lo que elevó el nivel del río Chiquito y puso bajo vigilancia a Maltrata y Nogales, ante el riesgo de una nueva crecida o barrancada.
La situación se originó por las precipitaciones en los límites entre Puebla y Veracruz, donde se reportó el desbordamiento de la barranca de San José, en Esperanza, lo que provocó importantes escurrimientos sobre la autopista 150D, en el tramo Esperanza-Maltrata.
Aunque el punto de mayor afectación se encuentra en Puebla, el volumen de agua que desciende hacia la región mantiene en alerta a Protección Civil estatal, principalmente por el comportamiento de los cauces y escurrimientos que atraviesan la zona montañosa.
Peligro
Uno de los puntos que concentra vigilancia es el río Chiquito, cuyo nivel incrementó en los municipios de Maltrata y Nogales, mientras que también se mantiene vigilancia permanente en la presa retenedora de sólidos El Infiernillo.
Pobladores acusaron que el problema se debe a la omisión, que también es corrupción, del alcalde, Libni Zuriel de la Cruz Cruz, por negarse a llevar a cabo obras de remediación, debido a que todo se roba.
La preocupación se extiende hacia las zonas bajas, donde una avenida súbita de agua podría generar afectaciones en La Carbonera, Balastrera, Cecilio Terán y otros sectores de ambos municipios.
Ante este escenario, el gobierno del estado instruyó vigilancia sobre ríos, arroyos, barrancas y zonas susceptibles a escurrimientos, debido a que la continuidad de las lluvias en la parte alta podría generar nuevos incrementos en los niveles de agua.
La recomendación para la población es mantenerse atenta a la evolución de las precipitaciones y a los avisos oficiales, además de extremar precauciones en zonas cercanas a cauces y barrancas y atender cualquier indicación de evacuación o traslado que pudiera emitirse.
Es gratis. Solo escribe tu correo y presiona Sign Up para suscribirte.
